Qué diferencias hay entre un lipoláser, una criolipólisis y una hidrolipoclasia

Qué diferencias hay entre un lipoláser, una criolipólisis  y una hidrolipoclasia
Licenciada en Periodismo y Máster en Relaciones públicas y Gabinetes de Comunicación. Me encanta escribir y comunicarme con los demás. Actualmente, redacto contenidos y artículos en Multiestetica.
Creación: 16 dic 2016 · Actualización: 16 jul 2019

Son muchas las personas que no están satisfechas con la acumulación de grasa en su cuerpo, ya sea en el abdomen o en las piernas. La primera solución que ofrecen los expertos es recurrir a la actividad física y a una dieta alimenticia para reducir ese exceso de grasa. Sin embargo, estas dos soluciones no siempre dan resultado, por lo que cada vez hay más pacientes que recurren a los métodos de reducción de grasa basados en la intervención médica.

No obstante, no todos los pacientes se ven capaces de dar el paso a introducirse en el quirófano para reducir la grasa acumulada en su cuerpo. Pero gracias a la tecnología y a los avances médicos a día de hoy es posible afrontar este tipo de tratamientos sin necesidad de cirugía.

Para la reducción de la grasa del cuerpo existen tres técnicas que se usan con frecuencia y entre las que el paciente y el doctor deben elegir a la hora de realizar la intervención. A continuación queremos hablarte un poco más de cada una de ellas y explicarte en qué consisten, cuáles son sus ventajas y en qué casos está recomendado aplicarlas. Estas tres técnicas son el lipoláser, la criopólisis y la hidrolipoclasia.

La técnica del lipoláser

A través de la técnica del lipoláser se pueden corregir irregularidades como la celulitis y se pueden reducir los excesos de grasa situados en zonas del cuerpo como los michelines, la papada o las cartucheras. Para ello se emplea un láser de alta precisión con diferentes longitudes de onda. Este láser estimula la célula grasa con el objetivo de que se genere lisozima, una enzima que convierte la célula grasa en ácidos grasos esenciales.

Estos ácidos grasos esenciales llegarán hasta la sangre y el cuerpo la utilizará como energía para los músculos. Es por ello que después del tratamiento es recomendable la activación del cuerpo mediante ejercicio físico o mediante electroestimulación.

Una de las grandes ventajas que nos ofrece esta técnica es que además de reducir la cantidad de grasa del cuerpo genera una piel tensa y estirada, con lo que también se reducen de manera considerable las arrugas. Esto se produce gracias a que una de las funciones del láser es coagular los vasos del tejido adiposo y estimular la generación de colágeno.

El principal punto a favor de esta técnica es que se trata de un método no doloroso y nada invasivo que no deja marcas en el cuerpo tras la intervención. Los resultados se ven de manera progresiva en cada sesión (lo recomendable es una semanal hasta un total de entre cuatro y seis semanas). Otro gran punto a favor es que el tratamiento se puede aplicar en cualquier zona del cuerpo y genera una mayor firmeza en la piel. Sus resultados son definitivos si el paciente tiene la capacidad de mantener su peso una vez realizada la intervención.

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La técnica del lipoláser es recomendable cuando hay un exceso de grasa generalizado en el abdomen, en la papada, en las piernas o en los brazos. También cuando se desea tonificar la piel de alguna de estas partes. Se trata de una técnica ideal para las personas que tengan tiempo para someterse a una sesión semanal y para las personas que no deseen tratamientos con agujas (aunque en algunos casos se puede inyectar un compuesto de adrenalina y anestesia para evitar el sangrado).

La criopólisis

La criopólisis, al igual que otros tratamientos como la crioterapia, se basa en el uso del frío para, en este caso, reducir la grasa corporal. La manera más fácil de explicar esta técnica es diciendo que mediante una máquina de tecnología avanzada la célula grasa del cuerpo se expone a una temperatura muy baja. La resistencia de la célula grasa al frío es mucho menor que la de la piel. Una vez que la grasa del cuerpo se encuentra congelada, esta muere y el organismo la va absorbiendo poco a poco.

Son muchas los pacientes que se preguntan si el tratamiento puede ser molesto a causa del frío. La respuesta es no. Antes de aplicar el frío sobre el cuerpo, el doctor colocará una membrana protectora para evitar la sensación de congelación en la piel. La técnica de la criopólisis se puede aplicar en cualquier parte del cuerpo, aunque una de las zonas para las que más se emplea este tratamiento es el abdomen.

Como es el propio organismo el que se encarga de absorber la grasa congelada, los resultados comenzarán a apreciarse poco a poco. En función de la persona el tratamiento puede necesitar entre dos y cuatro meses para ser eficaz.

Una de las principales ventajas de esta técnica es que una vez congelada la grasa, el cuerpo tarda más tiempo en volver a generarla. Es más, los resultados son apreciables para siempre si el paciente no gana más de cuatro kilos. Esta técnica es ideal si el paciente dispone de poco tiempo, ya que solamente requiere una sesión cada dos meses.

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Reducción de grasa mediante la hidrolipoclasia

La hidrolipoclasia es un tratamiento complejo pero eficaz y en la que el propio organismo tiene un peso muy importante a la hora de eliminar el exceso de grasa. Esta técnica, también conocida como liposucción sin cirugía, consiste en romper las células para que estas liberen la grasa que hay en su interior. La grasa liberada se metabolizará a través del hígado, por lo que es el propio cuerpo humano el que la elimina (algo similar a lo que ocurría con el tratamiento de criopólisis).

El tratamiento consiste en un par de pasos sencillos. En primer lugar se inyecta suero fisiológico en el cuerpo. Este suero va a hinchar las células grasas como si fueran un globo para que se rompan. Para facilitar esta ruptura y la liberación de la grasa del interior de las células se puede aplicar un tratamiento mediante ultrasonidos. Cuando estas células ya están rotas el siguiente paso es aplicar un drenaje linfático para liberar por completo la grasa que contenía la célula. Después será el hígado el que la expulse del cuerpo.

Las principales ventajas de esta técnica es que se consiguen unos resultados muy similares a la liposucción sin necesidad de pasar por quirófano y tiene un menor coste económico. Otro punto a favor es que una vez que se ha roto la célula grasa, es difícil que la grasa vuelva a acumularse en su interior.

Los expertos recomiendan que cuando se aplica este tratamiento se lleven dietas bajas en grasa, ya que el cuerpo tiene mucha grasa en su interior tras la expulsión de la misma por parte de las células.

En Multiestética contamos con los mejores profesionales para tratar los problemas de exceso de grasa. No dudes en localizar a tu médico de confianza o a tu clínica más cercana para que te asesore sobre el tratamiento que mejor se adapta a tu situación y a tus necesidades.

La información que aparece en Multiestetica.com en ningún caso puede sustituir la relación entre el paciente y el médico. Multiestetica.com no hace apología de un producto comercial o de un servicio.