Las cicatrices de la abdominoplastia pueden ocultarse

Las cicatrices de la abdominoplastia pueden ocultarse
Licenciada en Periodismo y Máster en Relaciones públicas y Gabinetes de Comunicación. Me encanta escribir y comunicarme con los demás. Actualmente, redacto contenidos y artículos en Multiestetica.
Creación: 18 oct 2013 · Actualización: 16 jul 2019

La abdominoplastia forma parte de una de las operaciones que más ayudan a mejorar la calidad de vida del paciente. En esta entrevista, concedida por el Doctor Cristiano Biagi, cirujano estético de Pisa, profundizamos sobre todas aquellas preocupaciones que pueden surgir alrededor de este tipo de procedimiento y de sus cicatrices.

¿Cuál es el perfil del paciente que se somete a una abdominoplastia?

En la mayor parte de los casos, se trata de mujeres. Los hombres aún se muestran reticentes a la abdominoplastia, quizá por el miedo excesivo que se tiene a las cicatrices y porque esperan poder resolver su problema con otros tratamientos como, por ejemplo, la lipoescultura.

La edad con la que las pacientes se someten a la intervención está relacionada, sobre todo, con el embarazo. Por lo que la franja puede ir desde los 25-30 hasta los 40-45 años, aunque también me he encontrado con chicas muy jóvenes –que han dado a luz antes de lo habitual- o mujeres más adultas. Éstas últimas por problemas derivados de la disminución de peso.

¿Qué motivos empujan a someterse a la abdominoplastia?

El motivo principal es, sin duda alguna, el darse cuenta de que el abdomen ha perdido tonificación, que está relajado, con la piel llena de estrías y con zonas en las que se ha acumulado un tejido adiposo muy resistente a las dietas o a la actividad física intensa.

Existen cinco tipos de flacidez abdominal:

  1. Efecto delantal: El embarazo modifica considerablemente toda el área abdominal y dorso lumbar. Y esto ocurre en todos los tejidos, es decir, no sólo a nivel superficial, si no también en capas mucho más profundas de nuestra dermis. La piel aparece en exceso y, en los casos más graves, se forma un verdadero delantal que desciende y recubre toda la zona púbica. Este hecho obliga a muchas mujeres a llevar prendas de vestir que cubran el antiestetismo como, por ejemplo, los bañadores de una sola pieza. Por no hablar de los obstáculos psicológicos y físicos que supone para algunas pacientes en la relación con su pareja.
  2. Efecto escalón: A menudo las cicatrices derivadas de cesárea, no siempre realizadas correctamente, enfatizan aún más si cabe el problema generando un desagradable “efecto escalón".
  3. Manijas del amor: Con frecuencia, después del embarazo, permanecen en el organismo excesos de grasa, sobre todo acumulados alrededor del ombligo y de las “manijas del amor". El principal problema en estos casos reside en el hecho de que la piel se torna poco elástica, de tal modo que la lipoescultura no puede ser aplicada como tratamiento. Mediante esta técnica podría conseguirse una reducción de volumen, pero al mismo tiempo se agravaría el efecto “delantal", ya que la poca elasticidad de la piel no provocaría la suficiente retracción.
  4. Diástasis de rectos (de los músculos abdominales): Los músculos abdominales de las mujeres que han tenido uno o más hijos presentan en el 70-80% de los casos una diástasis de los rectos. Es decir, una separación entre los dos músculos abdominales que, vulgarmente, otorgan a las personas delgadas y a los culturistas una forma similar a la del caparazón de una “tortuga". Entre los dos músculos se genera un espacio vacío en el que, trascurrido cierto tiempo, se pueden llegar a insinuar las vísceras abdominales, provocando así la aparición de hernias. Además, la diástasis también es la responsable del “hinchazón" supraumbilical, es decir, de la excesiva prominencia de la región del “estómago".
  5. Exceso y decaimiento cutáneo después de la pérdida de peso: Una disminución considerable del peso corporal puede provocar a nivel de la región abdominal los mismos efectos que se generan tras el embarazo: decaimiento y distensión. Por este motivo, muchos pacientes, entre los que también se incluyen hombres, se someten a la abdominoplastia después de haber perdido mucho peso en poco tiempo.

¿Existen diferentes procedimientos según el tipo de problema?

La técnica básica es siempre la misma. La operación clásica consiste en:

  • La extirpación de la piel sobrante
  • La reducción (a menudo mediante la lipoescultura) del borde de la piel y de la grasa supraumbilical
  • La trasposición o desplazamiento del ombligo y
  • La “síntesis" de las bandas de los músculos rectos.

En relación al ombligo, quiero subrayar que éste no se “separa y se adhiere de nuevo", simplemente se recoloca a la misma altura que tenía antes, sobre el borde abdominal “alto", que durante el proceso “desciende". La síntesis de los rectos servirá para tonificar la musculatura de la zona central del abdomen, reduciendo la prominencia excesiva de la región del estómago y previniendo así la aparición de futuras hernias. Como complemento de la operación, siempre se lleva a cabo una lipoescultura dorso lumbar, ya que posteriormente ésta ayuda a mejorar la silueta.

¿Existen otras técnicas alternativas?

Además del procedimiento habitual, existen otras muchas variantes técnicas, que deben ser aplicadas en casos particulares. La miniabdominoplastia, por ejemplo, sirve únicamente para mejorar la región infra umbilical, donde se elimina un pequeño exceso de piel sin la necesidad de desplazar el ombligo. Se realiza en casos muy específicos y particulares, ya que cabe el riesgo de 'retirar demasiada piel', provocando cicatrices muy altas o queloides, generadas precisamente porque 'tiran demasiado'.

La remodelación del plano muscular puede mejorarse a través de la aplicación de una técnica específica para potenciar los músculos oblicuos externos del abdomen. Mediante la realización de varias suturas alrededor de estos músculos, se esculpe aún más, si cabe, la zona de la cintura. Bromeando, podríamos decir que la cirugía estética sigue la moda del corte 'slim'.

cicatrices abdominoplastia

¿Se puede prever antes de la operación qué relevancia tendrá la cicatriz?

El primer paso que se debe llevar a cabo antes de la intervención es elaborar un diseño preoperatorio muy preciso. Este proceso ayuda a valorar y medir con exactitud la porción de piel que debe ser eliminada y a decidir, según el tipo de paciente y sus costumbres, qué “línea" tendrá la cicatriz. La marca, realizada siempre en una posición inferior, es decir, a pocos centímetros por encima del pubis, queda permanentemente escondida por la ropa interior, incluidos los mini slips. Su extensión variará en función de la cantidad de piel que se retire y su curvatura dependerá del tamaño de la indumentaria íntima que utilice habitualmente el paciente.

Ante la presencia de una cicatriz anterior, como por ejemplo las resultantes de una cesárea, ésta será “retomada" para mejorar su aspecto, convirtiéndola en una marca más alargada, sutil y plana.

¿En qué se diferencia la abdominoplastia de la liposucción?

El método de liposucción únicamente permite eliminar la grasa acumulada, pero los efectos que provoca sobre la piel son mínimos. En la práctica, el éxito de la liposucción abdominal depende exclusivamente de si la piel aún presenta tonicidad y elasticidad. No obstante, cuando el problema de base es el exceso cutáneo, la única solución posible es la abdominoplastia. La liposucción está totalmente contraindicada en estos casos.

¿Es necesario adelgazar antes de la abdominoplastia?

Antes de someterse a la intervención es aconsejable eliminar la mayor parte de grasa posible mediante el seguimiento de una dieta y la realización de ejercicio físico. Si la paciente no lo consigue, como ocurre en algunos casos, puede realizarse una abdominoplastia más grande, aunque ésta precisa de mayores atenciones quirúrgicas y anestésicas.

¿Cuál es el porcentaje de éxito? ¿Los resultados son permanentes?

Casi todas las pacientes están muy satisfechas con los resultados, ya que la abdominoplastia forma parte de una de las intervenciones que más influyen sobre las costumbres vitales. Pensemos en personas que durante años no han podido ir a la playa con bikini o que han vivido su sexualidad con vergüenza o que simplemente se veían obligadas a llevar tallas grandes, cambian por completo estos factores con la operación.

Los únicos motivos de insatisfacción pueden derivar de la cicatriz, que en los casos de grandes abdominoplastias realizadas por obesidad presentan un proceso de cura más lento y difícil. Los resultados son permanentes, a no ser que la paciente varíe bruscamente su peso corporal. En estos casos, el trabajo realizado puede verse afectado.

Si se realiza después del embarazo, ¿cuánto tiempo debe trascurrir? ¿Se puede volver a tener niños?

La abdominoplastia no impide en ningún caso volver a quedarse embarazada. Después del parto, deben haber transcurrido al menos doce meses antes de someterse a la operación, ya que éste es el tiempo que necesitan tanto la piel como los músculos para retraerse y reagruparse de forma natural. Del mismo modo, una vez concluida la abdominoplastia, no pueden tenerse niños hasta pasado un año, un período esencial para que la recuperación finalice con éxito.

¿Cuáles son las principales complicaciones y cómo pueden prevenirse o curarse?

Las complicaciones son muy poco habituales. Sobre todo cuando se trata de aquellas más importantes, como la hemorragia post operatoria, que suele ser la complicación más seria y que aparece durante las primeras 24 ó 48 horas, se resuelven de inmediato en la clínica con una segunda intervención.

La formación de seromas o acumulación de líquido en la herida es relativamente más frecuente (menos del 5% de las pacientes gracias a los avances tecnológicos que “salvan" los vasos linfáticos de las zonas más bajas del abdomen), pero de fácil tratamiento en el ambulatorio, sin la necesidad de someterse a una segunda intervención.

La información que aparece en Multiestetica.com en ningún caso puede sustituir la relación entre el paciente y el médico. Multiestetica.com no hace apología de un producto comercial o de un servicio.