Engrosamiento de pene (Parte 2)

Contenido sensible
Únete para ver este contenido
6. ¿Cómo se determina qué técnica es la más adecuada para cada paciente y qué resultados realistas se pueden esperar?
La decisión comienza con una exploración individualizada. Debemos medir la circunferencia de forma estandarizada —en la base, el segmento medio y la zona distal—, valorar la forma del pene en reposo y, cuando esté indicado, en erección, y conocer la función sexual y los antecedentes. También hablamos sobre el aumento deseado, la tolerancia a una cirugía y la posibilidad de retoques futuros.
En estudios de ácido hialurónico se han descrito aumentos medios de circunferencia aproximadamente de 1,5 a 2,5 centímetros en determinados momentos del seguimiento. Son cifras orientativas, no una promesa: varían según el volumen, la técnica, el producto y el paciente. Conviene recordar que hablamos de circunferencia, no de diámetro ni de longitud. Mi prioridad es conseguir un aumento proporcionado a la anatomía inicial y preservar la sensibilidad, la erección y la naturalidad del aspecto.
7. ¿Hasta qué punto son naturales los resultados? ¿Se puede conseguir un aumento uniforme del grosor y mantener una apariencia armónica?
Sí, es posible obtener un resultado armónico y de aspecto natural, pero no puede garantizarse una uniformidad perfecta. El resultado depende del punto de partida: la distribución de la piel, la anatomía del pene, el volumen utilizado, el plano de colocación y la experiencia del profesional. Debemos respetar las proporciones entre la base, el cuerpo del pene y el glande, porque un incremento excesivo del cuerpo sin modificar el glande puede alterar la armonía del conjunto.
Con el ácido hialurónico se puede distribuir el material de forma gradual y valorar ajustes, aunque existe riesgo de irregularidades, desplazamiento del relleno o asimetrías. Con la grasa, la reabsorción desigual puede modificar el contorno. Los injertos, por su parte, pueden producir fibrosis o cambios en la textura. Por eso insisto en que un resultado satisfactorio no consiste en conseguir el máximo número de centímetros, sino en que el pene mantenga una forma equilibrada tanto en reposo como en erección.
8. ¿Cómo es el procedimiento? ¿Requiere anestesia, cuánto tiempo dura y qué cuidados debe seguir el paciente durante la recuperación?
La infiltración de ácido hialurónico suele ser ambulatoria y se realiza habitualmente con anestesia local o bloqueo anestésico del pene. Tras la preparación y antisepsia de la zona, el especialista deposita el producto en el plano adecuado, utilizando una técnica adaptada a la anatomía. La intervención puede durar aproximadamente entre 30 y 60 minutos, aunque es una estimación práctica y varía según el caso. Después pueden aparecer inflamación, pequeñas molestias o hematomas transitorios.
La grasa autóloga requiere, además, obtener el tejido de una zona donante, de modo que implica más tiempo y cuidados posoperatorios. El injerto dermograso exige una intervención quirúrgica de mayor entidad, con anestesia y recuperación propias de una cirugía. En todos los casos conviene evitar la manipulación del área, el ejercicio que provoque fricción y las relaciones sexuales hasta la revisión y la autorización médica. En varios estudios con rellenos se recomendó evitar las relaciones durante unas cuatro semanas; la indicación concreta depende del tratamiento y de la evolución.
9. ¿Cuánto tiempo duran los resultados? ¿Es necesario repetir el tratamiento y cuáles son las posibles complicaciones o efectos secundarios?
La duración depende del material y de cada paciente. El ácido hialurónico se degrada progresivamente, pero no todos los pacientes pierden el volumen al cabo de 9 o 12 meses: hay estudios que demuestran persistencia parcial del aumento a los 18 meses. Algunas personas solicitan un retoque cuando disminuye el grosor, mientras que otras mantienen un resultado que consideran suficiente durante más tiempo. No debe prometerse una duración idéntica para todos.
El injerto dermograso puede ser duradero, pero tampoco asegura un volumen invariable de por vida. Entre las complicaciones están el edema, dolor, hematoma, infección, irregularidades, nódulos, asimetrías y fibrosis; las intervenciones quirúrgicas añaden riesgos de cicatriz, alteraciones de sensibilidad y problemas de cicatrización. Aunque las complicaciones graves sean menos frecuentes, deben explicarse antes del tratamiento.
10. ¿Qué mensaje daría a una persona que está valorando realizarse un engrosamiento de pene y por qué es fundamental acudir a un médico especializado, con experiencia en este tipo de procedimientos?
Le diría que se informe bien, que no tome la decisión por una oferta comercial o por imágenes de resultados excepcionales y que no se sienta presionado para operarse. Antes de cualquier procedimiento debe conocer sus medidas reales, las alternativas, la magnitud del aumento razonablemente esperable y los riesgos, incluyendo la posibilidad de que el resultado no le satisfaga o necesite un retoque.
El pene tiene una anatomía compleja y una función sexual que debemos proteger. Por eso el tratamiento debe ser valorado por un médico con formación específica en urología, andrología o cirugía genital y experiencia acreditable en la técnica elegida. Ese especialista debe saber seleccionar al paciente, manejar las complicaciones y ofrecer seguimiento posterior. Para mí, la máxima es sencilla: la seguridad, la función sexual y un resultado proporcionado deben estar siempre por delante del deseo de conseguir más volumen.
Fuentes científicas
1. Trost L, Khera M, Köhler T, et al. Cosmetic penile enhancement procedures: an SMSNA position statement. J Sex Med. 2024;21(6):573–578. DOI: 10.1093/jsxmed/qdae045. PMID: 38654638. (Autoría corregida en 2026).
2. Chung E, Jenkins L, Moon DG, et al. Penile augmentation and cosmetic surgery: recommendations from the Fifth International Consultation on Sexual Medicine (ICSM 2024). Sex Med Rev. 2026;14(1):qeaf067. DOI: 10.1093/sxmrev/qeaf067. PMID: 41344863.
3. European Association of Urology. EAU Guidelines on Sexual and Reproductive Health. Capítulo: Penile Size Abnormalities and Dysmorphophobia. Edición 2026.
4. Yang DY, Jeong HC, Ahn ST, et al. A comparison between hyaluronic acid and polylactic acid filler injections for temporary penile augmentation. J Sex Med. 2020;17(1):133–141. DOI: 10.1016/j.jsxm.2019.10.006. PMID: 31735613.
5. Yang DY, Jeong HC, Ko K, et al. Comparison of clinical outcomes between hyaluronic and polylactic acid filler injections for penile augmentation: 18 months of follow-up. J Clin Med. 2020;9(4):1024. DOI: 10.3390/jcm9041024. PMID: 32260508.
6. Ahn ST, Shim JS, Bae WJ, et al. Efficacy and safety of penile girth enhancement using hyaluronic acid filler and the clinical impact on ejaculation. World J Mens Health. 2022;40(2):299–307. DOI: 10.5534/wjmh.210007. PMID: 33988002.
7. Fonseca TDF, Querobino SM. Penile augmentation procedures: a systematic review and meta-analysis of techniques, materials, and safety outcomes. Sex Health. 2026;23(4):SH26112. DOI: 10.1071/SH26112. PMID: 42402428.
Nota editorial: las cifras de aumento expresan circunferencia, no diámetro. Los tiempos de procedimiento y recuperación son orientativos; deben individualizarse. Las técnicas cosméticas no sustituyen la evaluación y el tratamiento de una disfunción eréctil u otra enfermedad urológica.






