A pesar de que la endodoncia es molesta al principio, merece la pena. Yo tenía los dientes muy mal y ahora parezco otra persona, antes nunca sonreía y aprendí a confiar en mí misma y en mi sonrisa gracias al tratamiento. Tenía los dientes con muchas caries y me hicieron varias endodoncias y reconstrucciones de éstos y ahora es como si no hubiera pasado nada. Mis dientes están como si nunca hubiera habido caries.

Las caries se habían cebado con dos de mis molares. Temía que tuviesen que quitarmelas y todos los problemas que da el perder piezas. Pues con dos endodoncias, que me hicieron en dos sesiones cada una, me han dejado mi boca completa.