Ni en mis mejores sueños podía imaginarme que un tratamiento de estética iba a devolverme la sonrisa tan fácilmente. Me indignaba conmigo misma porque era incapaz de peder peso. Hasta que alguien me habló de la Crioterapia. Me informé en un centro y me decidí a hacérmelo. Todo han sido ventajas,

No es que me preocupase mucho por el tema estético, porque mi verruga estaba colocada justo debajo del ombligo. Pero era un rollo porque me rozaba con las braguitas y los pantalones. Esta modad de las cinturas bajas fue lo que me llevó a quitármela. Sin molestias, sin problemas y en una sola sesión.