Tuve que quitarme dos muelas del juicio con cirugía, una sin pegas, por aún estaba sin salir pero estaba saliendo bien. Y la otra estaba tumbada y por dentro de la encía. Me daba mucho miedo, pero al ponerme ortodoncia prefería quitármela. La verdad que el postoperatorio fue menos de lo que yo pensaba y del miedo que me metieron. Además me sacaron sangre y me pusieron plasma (plaquetas). Guardé el reposo que me dijo el cirujano, me tomé los medicamentos y tuve muy buena higiene con el cepillo especial. Lo único el dolor por los pinchazos en el oído. La extracción fue gratis, lo del plasma 120€