Rippling: las arrugas tras el aumento de mamas se pueden evitar

Rippling: las arrugas tras el aumento de mamas se pueden evitar
Rippling en una paciente tras una mamoplastia de aumento.
Por Clínica García-Dihinx - Doctora García-Dihinx
3 sep 2013

La palabra rippling viene del verbo inglés 'To ripple', que significa ondular. Este término se utiliza para denominar la aparición de arrugas tras una cirugía de aumento de mama.

La existencia de rippling preocupa a las pacientes por el resultado antiestético que ocasiona. No obstante, su aparición no es inmediata tras la cirugía, sino que se hace visible pasados unos meses, momento en el que la paciente cree haber superado ya la posibilidad de complicaciones.

El rippling se puede evitar: causas

La aparición de estas ondulaciones o arrugas es una complicación a medio o largo plazo que se puede evitar, ya que se conocen sus causas, y que muy sucintamente voy a explicar desde la Clínica de Cirugía Plástica García-Dihinx.

  • Primera causa: La colocación de prótesis de cohesividad baja. En el mercado existen un sinfín de marcas, formas, calidades, precios y, sobre todo, cohesividades. La cohesividad en lenguaje coloquial se refiere a la densidad de la silicona. Así, una prótesis es tanto más segura, duradera, homogénea y estable cuanto mayor sea su cohesividad. Alta cohesividad significa que debido a su homogeneidad y alta densidad no es proclive a la formación de pliegues y, al no formar pliegues, su duración es mayor. Todo son ventajas.
  • Segunda causa: Las prótesis de baja cohesividad atrofian los tejidos. Las prótesis blandas o de cohesividad baja adelgazan los tejidos a lo largo de un plazo, de ahí que la aparición de rippling no sea inmediata. Las prótesis de cohesividad baja tipo I o II crean una fuerza centrífuga alrededor de los tejidos y su resultado es el adelgazamiento progresivo de los mismos.
  • Tercera causa: Prótesis superficiales, debajo de la glándula y no debajo del músculo. ¿Por qué se notan más las “ondas" cuando las prótesis están detrás de la glándula? Porque las prótesis necesitan de una buena cubierta de tejidos, así que, cuanto más “enterradas", mejor. Lógico es pensar que en una paciente delgada y con atrofia de tejidos; con prótesis de cohesividad baja, por tanto, con tendencia a plegarse y colocadas detrás de la glándula, la aparición de rippling es un hecho asegurado.
  • Cuarta causa: La mayoría de los fabricantes comercializan las prótesis redondas con cohesividades bajas y las prótesis anatómicas o en forma de gota con cohesividades altas. De ahí que la opción es que cada forma implica de forma paralela cohesividades diferentes. La paciente que quiera prótesis con forma redonda tendrá que asumir y aceptar que a medio plazo le pueden aparecer ondas o rippling, ya que esa es la política de las mejores marcas de prótesis.
  • Quinta causa: El coste. En las prótesis de alta cohesividad, su coste es mucho mayor.

Por último: una aseveración

Las prótesis de baja cohesividad con tendencia a la formación de pliegues se rompen antes. Los pliegues suponen una rotura precoz de las prótesis.

Tratamiento contra el rippling

El tratamiento del rippling se basa en tres actuaciones:

  • Recambio a prótesis anatómicas
  • Colocación en un plano más profundo, por tanto, retropectoral
  • Injerto graso que venga a rellenar y engrosar el tejido glandular adelgazado

Expuestas así las cosas y como resumen, los implantes anatómicos son más seguros, más duraderos, más fiables y proporcionan un aspecto de la mama más natural.

Gran cantidad de ventajas, aunque también presentan inconvenientes, puesto que suponen más dificultades a la hora de su colocación. Los implantes anatómicos requieren mucha experiencia y no perdonan errores.

Consigue tu presupuesto con un solo click
¡Te informamos totalmente gratis!