Las claves del acné

Las claves del acné
Por Multiestetica.com
4 feb 2016

El acné es un problema que afecta a millones de personas en el mundo, especialmente adolescentes en crecimiento. Una enfermedad de la piel que se traduce en granos o espinillas en diferentes grados y que, por lo general, se presenta en brotes.

El acné es la enfermedad crónica de la piel más común. Sin embargo, no es sólo un problema físico sino que a muchas personas les afecta en su vida personal por la baja autoestima que pueden provocar los casos más graves. Aunque no tiene un cura definitiva, sí que existen múltiples técnicas para su tratamiento que consiguen muy buenos resultados. Pese a afectar en la mayoría de casos - hasta el 80%- a sujetos de entre 11 y 30 años, se puede presentar a cualquier edad puesto que es un simple taponamiento de los poros de la piel por la producción en exceso de grasa.

¿En qué consiste el acné?

Externamente el acné se presenta en forma de granos, espinillas, puntos negros e inflamaciones de la piel. Todo ello es resultado del mismo proceso: las glándulas sebáceas, que están conectadas con los poros mediante los folículos, producen una sustancia llamada sebo que, cuando se produce en exceso, se combina con las células muertas y producen una sustancia que tapona los folículos de la piel. Este taponamiento no hace más que producir inflamación y la aparición de diferentes tipos de acné por la suciedad y grasa acumulada en la dermis.

Aunque hay muchos tipos de acné, los más habituales son los puntos negros, los puntos blancos, las pústulas, los nódulos y los quistes. Pese a que puede aparecer en cualquier zona del cuerpo, en la mayoría de los casos, el acné se presenta en la cara, espalda, pecho y hombros.

¿Qué causa el acné?

Aunque no se conoce una causa única del acné, existen determinados factores y causas que pueden provocarlo:

  • El aumento de hormonas durante la adolescencia que hace que las glándulas provoquen más sebo del habitual.
  • Cambios hormonales en las mujeres durante determinadas épocas como la menstruación, el embarazo o la menopausia.
  • Empezar a tomar o dejar de tomar medicamentos como, por ejemplo, pildoras anticonceptivas.
  • La genética familiar.
  • El uso excesivo de maquillaje o algún tipo de cosmético dañino que no deje transpirar la piel.

¿Cómo se puede curar?

Existen diferentes métodos para tratar el acné, aunque eso no impedirá su posterior aparición en un futuro. Sin embargo, la mayoría de personas una vez llegada la edad adulta dejan de padecerlo.

Para seguir un tratamiento adecuado lo más indicado es acudir a un dermatólogo que pueda evaluar cada caso y recomendar el tratamiento más idóneo. Entre las múltiples soluciones destacan las cremas y medicamentos basados en terapias hormonales suaves. Esta terapia hormonal consiste en la administración de bajas dosis de estrógenos y progesterona (pastillas anticonceptivas) o medicamentos antiandrógenos. Entre los fármacos, algunos destacan por haber demostrado su eficacia en este tipo de tratamientos para el acné como son el peróxido de benzoilo, retinoides y antibióticos.

Recomendaciones para personas con acné

Algunos de los consejos que se pueden seguir para evitar la aparición del acné son:

  • Mantener una limpieza de la piel diaria con cremas y leches limpiadoras, especialmente productos con ácido salicílico o peróxido de benzoilo.
  • No tocar los granos ni intentar reventarlos puesto sólo provocará inflamación y más erupciones.
  • Si te maquillas, usa una base libre de aceites que pueden crear más sebo en la piel. Este maquillaje está catalogado como "no comedogénico" .
  • Lavarse la cara con cuidado y evitar ponerla en contacto con tejidos que puedan estar sucios. Si te afeitas, limpia la cara con agua y jabón antes e intenta tener mucho cuidado para evitar inflamar los granos.
  • Mantener una buena alimentación que sea favorable para la correcta nutrición de la piel.
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