Dudas frecuentes sobre reducción de pecho

Dudas frecuentes sobre reducción de pecho
Miembro numerario de la SECPRE. Cuenta con una tesis doctoral sobresaliente Cum Laude, además de un máster en Medicina Estética y estancias hospitalarias en EE.UU, Taiwán, Barcelona y Madrid.
Creación: 3 feb 2017 · Actualización: 16 jul 2019

¿Soy buena candidata para la intervención?

Son mujeres con pechos muy grandes y caídos, algunas de ellas con problemas médicos asociados a esta condición física, como dolores de espalda y nuca, irritación cutánea, problemas respiratorios o deformaciones óseas. Una talla de pecho excesivamente grande puede provocar en la mujer o en la adolescente una enorme falta de confianza en sí misma.

La reducción mamaria, técnicamente llamada mamoplastia de reducción es la intervención adecuada para este tipo de mujeres.

Esta cirugía reduce la grasa, el tejido glandular y la piel del pecho, haciéndolo más pequeño, ligero y firme. También puede reducirse la areola, el tejido oscuro que rodea el pezón. El objetivo es conseguir dar a la mujer un pecho más pequeño y más proporcionado al resto de medidas de su cuerpo.

¿Es una intervención segura?

La reducción mamaria no es una operación simple, pero es muy segura si se realiza por un cirujano cualificado. Pero como cualquier intervención siempre existe alguna posibilidad de que se produzcan complicaciones como infección, hemorragias y reacción a la anestesia.

Algunas pacientes sienten dolor en los pezones después de la intervención, esto puede ser tratado con alguna crema analgésica. Si sigue todos los consejos de su cirujano los riesgos disminuirán por completo.

44.jpg

La intervención deja cicatrices visibles, aunque se pueden tapar con el sujetador o bikini (la curación es más lenta y las cicatrices son más visibles y más comunes en personas fumadoras).

¿Cómo se realiza la intervención?

Hay diferentes técnicas para la reducción de mamas, pero la más común consiste en hacer una incisión en forma de ancla, de la areola hacia abajo y siguiendo la forma curva del pecho. Se saca el exceso de tejido glandular, grasa y piel y se mueve el pezón y la areola hacia su nueva posición. Se coloca la piel de ambos lados de la mama por abajo y al rededor de la areola, formando su nuevo contorno.

En la mayoría de los casos, los pezones permanecen sujetos a sus vasos sanguíneos y nervios. Si las mamas son muy grandes o pendulares, los pezones y areolas deben ser sacadas completamente y colocadas en una posición más elevada a modo de injerto.

En mujeres jóvenes con buena calidad cutánea puede utilizarse una técnica de reducción vertical que disminuya la cantidad de cicatrices, desapareciendo la horizontal.

43.jpg

Su caso particular requiere un diagnóstico personalizado y una técnica adecuada según las características de sus tejidos.

¿Cómo es la anestesia?

En todos los casos se realiza con anestesia general, siendo esta opción la más segura para el paciente.

¿Cómo recuperar la rutina?

Aunque usted se le dará el alta al día siguiente de la intervención, sus mamas estarán resentidas y puede sentir molestias hasta las 2 semanas. Deberá evitar levantar pesos y empujar cosas pesadas durante 3 ó 4 semanas.

Su cirujano le dará todas las instrucciones a seguir hasta que pueda volver a sus actividades cotidianas (normalmente a las 2 semanas), aunque para hacer actividades fuertes deberá esperarse a sentirse con más energías.

Deberá evitar las relaciones sexuales durante la semana siguiente a la intervención o incluso más y evitar el contacto con sus senos hasta las 6 semanas.

Es usual que una pequeña cantidad de fluido drene de su herida.

Consigue tu presupuesto con un solo click
¡Te informamos totalmente gratis!